Las dos últimas entradas han servido para citar dos de los tres principios articulados por el teólogo Ryan McGraw acerca del Día de Reposo en un escrito suyo publicado en el Puritan Reformed Journal. El día de hoy vamos a transcribir el tercer y último principio. El autor pregunta: Cómo se relaciona la manera en la que guardamos el Día de Reposo con otras personas?
De qué manera debe el pueblo de Dios ejercitar cuidado y preocupación por otros al guardar el Día de Reposo? Si todas las personas deben guardar este día, ellos no deben promover que sus vecinos violen el Día de Reposo. De acuerdo con Jesús, si un hermano tiene algo en contra nuestra, uno debe hacer todo lo que esté en nuestro poder para reconciliarnos con él para que ninguno de los dos seamos culpables de violar el mandamiento de no matar. De una manera similar, si tu vecino está trabajando en el Día de reposo, entonces lo menos que puedes hacer por amor a su alma es evitar darle trabajo para hacer en el Día de Reposo. Si contratas a otros para que violen los mandamientos de Dios por ti, usted los ha violado también; si contratas a alguien para asesinar a otra persona, eres culpable de asesinato; si contratas a alguien para robar algo, eres culpable de robo; si sobornas a alguien para que sirva de falso testigo en una corte de ley, eres culpable de perjurio. Este principio de guardar la ley en relación a otros no es requerido sólo por la Escritura; aún las leyes de la sociedad moderna secular reconocen que esto es una implicación moral necesaria de la ley. No debe ser extraño cuando la iglesia no aplica esto al Día de Reposo? No es extraño cuando Cristianos no dudan contratar pilotos, o meseros, o cajeros para quebrantar el Día de Reposos para su conveniencia? Podemos nosotros de buena conciencia invitar a estas personas a asistir a la iglesia para escuchar el evangelio cuando quizás hemos dejado la adoración con el fin de contratarlos para que nos ayuden a viajar ese día, o cuando nos escapamos de la adoración para evitar la fila en el bufete? Podemos llamarlos al arrepentimiento y a una fe sincera en Jesucristo mientras estamos en el acto de contratarlos para quebrantar una de las leyes del Rey? Si debemos guardar el sexto mandamiento en relación a otros, entonces debemos guardar el cuarto mandamiento en relación a otros.” páginas 325-326
Espero que estas citas nos sirvan para meditar el la manera en la que deberíamos guardar el Día del Señor. Muchos hemos violado este mandamiento muchísimas veces. Qué meditemos en estos pensamientos para que nuestra fidelidad a nuestro gran Dios sea cada día mayor.
Publicado por José Alberto Núñez, Extraído de Sujetos a la Roca © Pasión por Dios. Website: Pasionpordios.tk
NOTA: Que este post se encuentre reproducido en esta web no quiere decir que Pasion Por Dios esta totalmente de acuerdo con todo lo dicho en este estupendo post publicado por Sujeto a la Roca. Pero creemos que es muy bueno sin realmente buscamos ser objetivos en la busqueda de estar cada vez mas cerca de la verdad que consideremos post como estos. Att: Jose Alberto Nunez


